Para seguir con los temas de navidad, ya que estamos de pleno en ellas, hoy voy a escribir sobre técnicas de persuasión. O cómo lograr que te invite a pasar un día en familia sin morir en el intento.

 

Se presentan reuniones familiares, cenas, comidas y fiestas por doquier, y tú quieres saber si va a tenerte en cuenta o no para celebrar estos eventos. Te gustaría con todas fuerzas poder pasar esos momentos especiales a su lado, pero no sabes cómo ni cuándo pedírselo.

 

Bueno, no te preocupes, hoy vamos a ver una técnica de persuasión para ayudarte a salir victoriosa en estos trances.

 

Esta técnica se puede aplicar en cualquier situación, siempre que desees persuadir a alguien de que haga lo que “tú quieras que haga” o guiarlo a hacer lo que es “correcto hacer”.

 

Vas a pasar de quejarte y recordarle a cada rato lo que debía hacer y no hizo, a ponerle remedio al problema. Eso sí, asegúrate de que si utilizas esta técnica, siempre sea bien usada.

 

Hay varias técnicas de persuasión, yo te voy a dar una.,pero por favor no confundas las técnicas de persuasión con  las técnicas de manipulación. Con las primeras conseguirás entrar en buena armonía con tu pareja, con las segundas sólo conseguirás que se vaya enfriando. Por lo tanto usarás esta técnica para conseguir lo que quieres de forma delicada, sin tener que llegar a una confrontación, amenazar ni coaccionar. (Soy muy exagerada, lo sé)

 

Vamos a ponernos en situación.

 

Lleváis tiempo juntos, y estas navidades consideras que ha llegado el momento de conocer a sus padres y/o de que él conozca a los tuyos. Te apetece que te invite a cenar en nochebuena por ejemplo, algo a lo que se niega rotundamente, esquiva la conversación o ni siquiera saca el tema.

 

El caso es que no sabes de qué forma pedírselo, te da pereza intentar convencerlo otra vez o simplemente te da miedo entrar en una eterna discusión de la que sabes que no vas a conseguir nada. Pues esta técnica te va a evitar todo eso.

 

Lo primero que debes hacer al sacar el tema es esperar un momento en el que esté de buen humor (altamente recomendable), y decirle de forma tranquila lo que estás pensando, sin rodeos y sin dar vueltas, entonces esperas a ver cuál es su reacción. (igual te sorprende y accede a la primera)

 

Pero vamos a ponernos en lo peor, que él esté totalmente en contra de dar ese paso. No te alteres, tú escuchas serenamente cada excusa o pretexto, y déjalo que termine de exponer en detalle todos sus impedimentos.

 

Una vez que él termine de hablar empiezas tú, y sorprendentemente le vas a dar la razón en todo.

 

“Pues sí, si tienes razón, es un poco pronto, a mí también me da un poco de vergüenza, es verdad que no conocemos a nuestras respectivas familias todavía y puede ser algo incómodo…” (Hasta ahí todo bien, le das la razón en todo y pones más excusas todavía si es necesario)

 

y aquí viene la parte persuasiva:

 

“…pero ya llevamos saliendo X tiempo y a mí me hace muchísima ilusión pasar estas fiestas juntos, además sabes que tengo ganas de conocer a tus padres y hermanos y va a ser bueno para los dos que veamos que tal nos sentimos y nos desenvolvemos en familia”. (Lo que se te ocurra, tú lo conoces mejor que nadie y sabes qué argumentos darle)

 

Primero le das la razón para que se abra y se sienta cómodo, y luego poquito a poquito lo llevas a tu terreno y empiezas a darle la vuelta a sus razonamientos. Esta técnica es conocida como rapport,  ya te comenté sobre ella en este post. 

 

Utilizando las técnicas de persuasión.

 

Antes de ponerte a pensar en utilizar técnicas para convencerlo tienes que ver en qué punto está la relación y que tan lógico es que te invite a conocer a su familia.

 

Yo siempre he sido muy comedida en eso, no me gusta involucrar a la familia a las primeras de cambio, me gusta esperar primero a ver que tal funciona la relación y más adelante ya se verá. Siempre hay tiempo.

 

Seguro que tú también tienes el típico familiar que cada cena navideña aparece con la novia de turno, ¿verdad? Y estarás de acuerdo en que puede llegar a ser incómodo para toda la familia tener que lidiar cada año con una novia distinta.

 

Así que prudencia. No es lógico que te enfurezcas por no haberte invitado si lleváis 20 días saliendo (personalmente yo no me fiaría mucho de ningún hombre que me invitara a compartir estas fiestas tan familiares si prácticamente acabara de conocerlo) pero tampoco es lógico que se niegue después de la 5ª navidad juntos.

 

Todo depende del contexto. Tú debes ser capaz de valorar si es el momento indicado o no, y si los dos estáis plenamente convencidos de que es lo mejor para la pareja.

 

¿Qué te parece esta técnicas de persuasión? ¿la has puesto ya en práctica?

 

 

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