Aplicaciones de la PNL

“No lo consigue quien puede, si no quien cree que puede”.

Quizás te parezca que esta frase no viene a cuento para empezar un post, pero quiero enfatizar en la importancia de trabajar la mentalidad para triunfar en cualquier cosa que te propongas en la vida.

Hay muchísimas personas que se bloquean a la hora de iniciar conversación, otras que no saben negarse y terminan haciendo algo que realmente no quieren hacer y otras muchas a las que les cuesta un mundo decir algo importante.

Todas estas dificultades, aunque puedan parecer insignificantes, son un verdadero obstáculo a la hora de iniciar una relación o relacionarte sanamente con alguien.

Si este es alguno de tus problemas, hoy te voy a explicar una técnica para poder solucionarlo.

Se trata del PNL (Programación Neurolingüística). Es una técnica que puede parecer algo compleja, pero que en realidad se puede hacer de forma muy sencilla, muy amena y que da excelentes resultados.

La PNL tiene múltiples aplicaciones entre las que se incluyen cambiar hábitos, eliminar miedos y fobias, superar la falta de motivación o mejorar las relaciones personales.

Se trata de programar tu mente para hacer algo que normalmente evitas o te cuesta mucho hacer. Algo, a lo que por la razón que sea, tu mente se niega. En el caso de la seducción puede ir desde sentirte incapaz de dar el primer paso, hasta cortar una relación que no te satisface.

Reprográmate

No cabe duda de que, si te mueres de la vergüenza con sólo pensar en acercarte a alguien, vas a perder muchísimas oportunidades de conocer a hombres que quizás no se te acercan porque sienten la misma vergüenza que tú. Por otro lado, ser incapaz de cortar una relación que no te convence te llevará a una situación de frustración e insatisfacción.

Por lo tanto, te animo a que aprendas a utilizar esta sencilla técnica para mejorar en los aspectos en los que creas que tú misma te estás boicoteando.

Vamos a ver con un ejemplo cómo puede ayudarte la PNL en el caso de una relación de amigos con derechos de la que quieres salir.

Imagínate que cada fin de semana te encuentras con el chico con el que tienes la relación de amigos con derechos. Cada semana se repite la misma historia. Tu intención es decirle que esta vez no vas a ir con él porque ya no te convence el tipo de relación que lleváis, peeeero vuelves a quedarte callada y vuelves a caer.

Os miráis, Intercambiáis 4 palabras, os dais 2 besos y vuelta a empezar. Sabes por experiencia que después te espera una horrible semana de silencio absoluto.

Como esto no es lo que tú quieres y no deseas volver a pasarlo mal, tienes que poner un alto. Pero poner un alto y dejarle claro lo que piensas es precisamente lo que no se te da nada bien. Es la pescadilla que se muerde la cola.

Pues para eso está el PNL, para entrenar la mente. Para que la próxima vez puedas por fin hacer lo que llevas mucho tiempo intentando sin éxito.

Cómo hacerlo

Busca un momento en el que puedas estar tranquila. Imagina la escena, lo ves, se acerca a ti y te propone que pases el resto de la noche con él. Recuerda cómo te sientes cuando esto pasa, y cómo te sientes después. Puede que te sientas culpable o triste o quizás utilizada. Recuerda la situación con detalle y después haz una pausa.

Imagínate ahora en la misma situación, pero esta vez le vas a decir exactamente lo que deseas. Visualízate a ti misma diciéndole que te gusta mucho, pero que ya no quieres seguir así. Imagina lo tranquila que te sientes después de haberlo hecho, lo bien que estás contigo misma después de haberle dicho que necesitas otro tipo de relación.

Si tu problema es la timidez, piensa en alguna vez que hayas querido acercarte a un hombre atractivo y no te hayas atrevido. Quizás sintieras miedo al rechazo, te bloqueaste cuando lo tuviste enfrente y no pudiste articular ni una palabra.

Pues igual que en el anterior caso, vas a visualizarte a ti misma en esa situación negativa y vas a recordar cada emoción. Reconoce cuál es el sentimiento dominante, ¿vergüenza, miedo, culpa tal vez?

Después haz una pausa y visualízate a ti misma en la situación contraria. Imagina que te acercas a él con seguridad y confianza, que lo saludas e inicias una conversación divertida e interesante. Recrea la escena con todo lujo de detalles. Cómo es la luz, qué música suena, qué le dices, qué te contesta, cómo viste, etc. Cuánto más detallado sea, mejor.

Cuando ya tengas tu visualización positiva, haz otra breve pausa y piensa en la situación negativa de nuevo. Sitúate en ella y como si de un chasquido se tratara, pasa mentalmente de la situación  negativa a la exitosa con rapidez. Pasa de sentirte bloqueada a sentirte motivada y positiva sustituyendo totalmente una situación por otra.

Mejora tus resultados

Para garantizar la efectividad del ejercicio debes practicar durante un periodo de tiempo y realizarlo 5 o 6 veces seguidas. La imagen positiva que has creado en tu mente debe expandirse lo más rápidamente posible hasta eclipsar al recuerdo negativo. La velocidad para pasar de la situación que nos incomoda a la que queremos en realidad es la clave de este ejercicio.

Probablemente al principio tu mente va a rechazar esa nueva forma de hacer las cosas que quieres implantarle, pues no está acostumbrado a proceder así, pero poco a poco te vas a ir sintiendo más cómoda y mucho más motivada.

Una vez que hayas enseñado a tu mente el camino, hacer lo que quieres o debes hacer va a resultar mucho más sencillo llegado el momento.

La Programación Neurolingüística es una técnica muy poderosa. Una herramienta sencilla a la vez que potente que hará maravillas en ti y en tu forma de afrontar las situaciones difíciles.

Te ayudará a en cada objetivo que te marques, haciendo con soltura cosas para las que no te sentías capaz.

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