Encontrar pareja.

 

Nos cuesta ser realistas a la hora de analizar las causas por la que no conseguimos encontrar pareja. De hecho, alrededor del 85% de las personas niega la realidad.

Resulta mucho más fácil echar las culpas a los demás y maldecir nuestra suerte antes que admitir que el fallo es nuestro, y es cierto que a veces no podemos controlar los factores externos y que las circunstancias pueden no ser las mejores, pero muchas otras veces, nuestros resultados son pobres porque tenemos una actitud pobre, porque nos autoengañamos y somos incapaces de pararnos a pensar por qué una y otra vez nos pasa exactamente lo mismo.

 

La respuesta es sencilla. Si haces lo de siempre pasará lo de siempre. Tienes que salir del bucle y dejar de repetir patrones cuando lo que estás haciendo no te funciona.

  • Si nunca conoces a nadie que te parezca interesante, posiblemente no te estés moviendo por los sitios adecuados.
  • Si te cuesta ligar y has fallado las últimas 145 veces que lo has intentado, es casi seguro que tus técnicas de ligar no son buenas.
  • Si siempre acabas saliendo con hombres que te hacen sufrir y no te toman en serio, es más que probable que no estés haciendo una buena selección.
  • Si los últimos 5 novios que tuviste te dejaron alegando que eras celosa y posesiva,  con toda seguridad estás siendo celosa y posesiva.

No intentes justificarte ni echar balones fuera, los 5 no se han podido poner de acuerdo en el mismo argumento.

 

Sé realista. Cuando la vida no va por donde quieres que vaya no queda más remedio que parar, porque si sigues andando sin rumbo por senderos que no sabes hacia dónde te van a llevar,  te vas a equivocar de camino. Hay que parar y observarse. Y conocerse bien, saber exactamente dónde te duele para poder reparar lo que está roto.

 

Ese dolor tan familiar.

 

Entiendo que es difícil cambiar a estas alturas, cuando el dolor lleva tanto tiempo ahí que ya parece formar parte de ti. Pero te sigues quejando, sobre todo cuando el dolor se vuelve más agudo.

Te contaré algo. Durante años tuve una muela del juicio que siempre me daba problemas. El caso es que como mi dentista habitual nunca me dijo que hubiera que extraerla yo tampoco barajé esa posibilidad, se limitaba a darme antibióticos para quitar la infección y punto.  Pero pasado un tiempo la muela volvía a doler, volvía a por mi tratamiento y empezábamos de nuevo el ciclo.

Pero uno de los días en que estaba molesta y volví a ir me atendió otro dentista, que no dudó en que había que sacar aquella muela enferma. Le dije, «¿Así, ahora?, no vengo mentalizada para eso». Me contestó «¿Para qué la quieres? No es más que un foco de infección». Y me la quitó sin más.

Dolió y pasé una semana medio rara con aquel hueco en la encía, pero puedo asegurarte que nunca he podido estarle más agradecida a un dentista. Después de tantos años aún lo recuerdo.

Con esta historia lo que vengo a decirte es que no somos conscientes de la forma en la que nos dañamos a nosotros mismos por culpa del miedo o la costumbre.

Los cambios son difíciles y la mayoría de las veces duelen, pero a veces son necesarios. La vida está en constante cambio y no podemos permitirnos el lujo de anclarnos en actitudes y pensamientos que nos hacen perder oportunidades maravillosas de encontrar pareja.

 

Sal a buscar tu suerte.

 

Deja de quejarte y ve al foco del dolor. Si duele el brazo te tienes que tratar el brazo, no puedes aplicar una crema en la uña, ¿verdad? Pues si el problema está en ti no busques soluciones en los demás.

 

Échale tiempo y esfuerzo a averiguar qué te duele y después trátalo y cámbialo desde el respeto que se merece.

 

Y no me refiero a que te sientes durante horas a reflexionar sobre lo que te pasa, sino que te escuches a ti misma. El gran problema es que no nos conocemos lo suficiente.

No sé si a ti te pasa también, pero con frecuencia cuando estoy a punto de dormirme o de despertarme, me vienen ideas, frases que me digo a mi misma y que suelen darme la clave a muchos problemas. Se trata del subconsciente.

El subconsciente sabe más de nosotras que nosotras mismas y encuentra soluciones más sencillas y eficaces de lo que nosotras somos capaces de hacerlo de forma consciente. Escúchalo.

  • ¿No te sientes atractiva? Ve a la peluquería, apúntate al gimnasio, compra ropa que te favorezca o pide a alguien que te enseñe a maquillate.
  • ¿Te quejas de que no hay hombres que merezcan la pena? Si los hay, hay a millones.
  • ¿No encuentras a nadie que te atraiga? Coge papel y lápiz. Empieza a anotar qué tipo de hombres te gustan y donde suelen estar. Después sal y hazte ver por allí.
  • ¿Tus técnicas de seducción no son buenas? Observa a alguien que sea un crack en ello y cópiala. No hace falta innovar, sólo hacer aquello que funciona.
  • ¿Eres insegura, celosa, posesiva, demasiado dependiente? Trabájalo. Aumenta la autoestima, aprende a disfrutar de tu compañía, deja de ver a las demás mujeres como a tus rivales.

 

Encontrar pareja puede ser el objetivo, pero no olvides que para poder recoger primero hay que sembrar. Hazte responsable de tu bienestar y sobre todo, quiérete y respétate. Recuerda que nunca nadie te va a querer y respetar más de lo que tú puedas llegar a hacerlo.

 

formalizar relación

¿QUIERES UNA RELACIÓN ESTABLE Y YA NO SABES QUÉ HACER PARA CONSEGUIRLA?

Descubre en mi EBOOK GRATUÍTO "CÓMO FORMALIZAR UNA RELACIÓN" la forma de convertir tu relación de amigos con derechos en una relación de pareja estable y comprometida. 

Tu suscripción se ha realizado con éxito. ¡Bienvenida a Ser Seductora!