Ok, no le gusto.

 

¿Te imaginas teniendo que decir esto?

 

Pues en realidad es bueno decírtelo de vez en cuando. Más que bueno, es crucial saber en qué momento se está traspasando la delgada línea entre querer seducir y ser pesada.

 

Así que antes de empujar al hombre que te gusta al desinterés y el aburrimiento, deberías ir un paso por delante y analizar si ese hombre está siendo receptivo y tiene toda su atención centrada en ti, o si por el contrario, la ha perdido por completo.

 

Y para ello no hay nada mejor que aprender a leer las señales que te indican que no sólo no estas siendo atractiva para la persona que quieres conquistar, sino que prácticamente estas resultando un latazo.

 

 

Una de las premisas que obligotariamente deberíamos ser capaces de cumplir es despedirse rápidamente cuando vemos que no hay interés por parte de la persona que deseamos seducir.

 

 

Yo soy de la opinión de que es mejor tirar la toalla y dar por perdida una batalla, a ser abatida antes de empezar la guerra. En este post ya hice un adelanto y te di mi opinión al respecto.

 

No podemos leer la mente, pero sí podemos echar mano de la intuición y el sentido común para ver si detrás de un trato cordial hay interés y deseo o por el contrario debemos dejar las cosas pasar.

 

Te digo esto porque he visto muchísimas chicas que han seguido tratando de conquistar a un hombre simplemente “porque él le sigue contestando a los mensajes”. Pero hazme caso, no confundas amabilidad con interés real.

 

Por si no lo sabías, el interés y el deseo deben darse sí o sí a la hora de intentar conquistar a alguien, pues la una sin la otra de poco o nada sirven. Aquí te dejo el enlace al post sobre las señales de deseo que envía un hombre para que lo tengas en cuenta.

 

Veamos cuales son las señales que indican que no estás gustando y debes parar.

 

Al conocerlo.

 

  • Mantiene la distancia corporal cuando habláis y parece incómodo si te acercas demasiado.
  • No sientes que te observe ni te mire con deseo.
  • Mira mucho hacia los lados, como si estuviera buscando algo.
  • Evita seguir la conversación.
  • Contesta con monosílabos.
  • No muestra interés por darte su teléfono ni por pedirte el tuyo.
  • Se despide rápido poniéndote alguna excusa.
  • Puede comportarse de forma tosca y a veces mal educada si le insistes.
  • Se disculpa para ir al baño / la barra / atender una llamada / saludar a un amigo o amiga /tomar un poco de aire fresco… y ya no vuelve.

 

Durante una cita.

 

  • Casi no hay diálogo, tú eres quien lleva todo el peso de la conversación.
  • Tiene pinta de aburrirse.
  • Apenas sonríe y si lo hace parece forzado.
  • Está como ausente cuando hablas y tienes que repetir las preguntas que le formulas porque no se ha enterado de nada.
  • Evita mirarte a los ojos cuando habláis.
  • Interrumpe la conversación de forma continua para saludar a alguien, pedir al camarero, atender el teléfono, etc.
  • Mensajea por el móvil durante toda la cita.
  • Parece estar más pendiente de otras cosas u otras personas que de ti.
  • Presta poca atención a lo que le dices y no hace preguntas.
  • No recuerda nada de lo que le hayas podido contar en otras ocasiones.
  • Mantiene los brazos cruzados sobre el pecho mientras habláis.
  • Hay nulo contacto físico entre vosotros.
  • No entra en juegos e ignora tus insinuaciones.
  • Se muestra nervioso, como si tuviera prisa.
  • No propone quedar para otra ocasión.

 

Tras conocerlo o después una cita.

 

  • Se hace el esquivo al verte. Casi siempre eres tú quien saluda o se acerca para llamar su atención.
  • No llama ni escribe.
  • Cuando le escribes tarda en contestar.
  • La longitud y la intensidad de sus mensajes es muy reducida.
  • Corta la línea de mensajes a las dos o tres frases.
  • Te elimina de redes sociales.
  • No contesta al teléfono ni devuelve tus llamadas.

 

Como ves, no se trata de estar martirizándose con pensamientos del tipo “no le gusto a nadie” , “no le gusto a ningún hombre”, “no le gusto a los hombres cuando me conocen”, etc. Pero tampoco se trata de seducir a toda costa.

 

Se trata de ser objetiva y ver qué posibilidades hay antes de dar un paso en falso. Puede que no sea el momento idóneo, que no sepas transmitirle bien lo que deseas o que no estés despertando las emociones adecuadas en él.

 

Ante la duda mantén las distancias, reflexiona sobre lo que puede estar fallando y céntrate en recargar pilas antes de volver a intentarlo. (Si es que aún te quedan ganas :D)

 

Tal vez y con un poco de suerte, demostrar que te sobra amor propio y alejarse antes de que te alejen sea el reactivo que esa persona necesita para fijarse definitivamente en ti.

 

¿Tú que opinas?

 

 

También te puede interesar

formalizar relación

¿QUIERES UNA RELACIÓN ESTABLE Y YA NO SABES QUÉ HACER PARA CONSEGUIRLA?

Descubre en mi EBOOK GRATUÍTO "CÓMO FORMALIZAR UNA RELACIÓN" la forma de convertir tu relación de amigos con derechos en una relación de pareja estable y comprometida. 

Tu suscripción se ha realizado con éxito. ¡Bienvenida a Ser Seductora!