Evitar un plantón puede ser relativamente fácil si sabes cómo hacerlo. Evitar que una persona se retrase es un poco más complicado, pero podemos aprender a sobrellevarlos sin que la cita ni la relación se resienta.

Muchos expertos recomiendan llegar elegantemente tarde para crear expectación en una cita. Pero ¿qué pasa si el que llega tarde, y no precisamente de forma elegante, es él?

La mayoría de veces nos quedamos descolocadas, sin saber qué hacer. ¿Llamamos para ver qué pasa o nos vamos sin más?

Ahí está el Quid de la cuestión.

Algunas personas tienen más temperamento que otras y, mientras unas se van ofendidas en cuanto ven que la otra persona se retrasa o le recriminan de malos modos su tardanza cuando llegan, otras se muestran ansiosas y mandan toda serie de mensajes agónicos mientras esperan lo que sea necesario.

Bueno, pues ni lo uno ni lo otro. En el post de hoy vamos a ver cómo podemos actuar cuando el chico de tu cita llega tarde y en el peor de los casos, cuando ni siquiera llega.

 

Irse de inmediato.

Yo aconsejo otorgar el beneficio de la duda, por lo que irse de inmediato no es la mejor opción.

Puede que por algún motivo justificado no pueda llegar a la hora acordada, pero en ese caso, un hombre considerado y respetuoso con tu tiempo, te llama o escribe para decirte que va a llegar tarde y cuánto tiempo va retrasarse.

Si ves que se retrasa (pongamos que llevas 10 minutos esperando) y no te ha avisado, procura no quedarte dentro del lugar en el que habéis quedado. Date una vuelta por algún sitio cercano y aprovecha el tiempo para hacer cualquier cosa que te apetezca, pero no esperes en el sitio acordado.

Si él llega tarde, tú más. Cuando llegue y vea que no estás, tendrá que llamarte o escribirte para ver por donde andas. Es el momento perfecto para decirle que estuviste unos 10 minutos esperando y al ver que no llegaba aprovechaste para hacer una gestión que tenías pendiente.

El respeto es esencial. En general, si se retrasa más de 20 minutos y no se ha tomado la molestia de avisarte, tienes vía libre para marcharte sin remordimientos.

 

Darle la bronca.

No hace falta ponerse de mal humor, juzgarlo, criticarlo o corregirlo con el propósito de hacerle sentir mal, pues terminarás siendo tú “la mala de la película”.

La mayoría de personas no se retrasan a propósito. No tratan de hacer enfadar al otro ni hacerse el interesante, simplemente, la puntualidad no es el punto más fuerte del ser humano.

Si entras en cólera por su impuntualidad y no te cortas nada en demostrárselo, no sólo no vas a corregir su conducta y evitar que vuelva a suceder, si no que lo más probable es que la otra persona no quiera volver a quedar contigo por considerarte una persona rígida e intolerante.

Relativiza. Si te decides a dar un paseo o hacer unas gestiones mientras esperas a que llegue, piensa que estarás aprovechado tu tiempo y que un pequeño retraso tampoco es para tanto.

Por supuesto tampoco vas a tolerar que te critique por haberte ido del sitio. El que se ha retrasado ha sido él.

Si no te llama ni escribe para ver por dónde estás, lo más probable es que no haya acudido a la cita o que su interés real en quedar contigo, fuera cero. Con lo cual ya sabes lo que tienes que hacer: borrarlo de la agenda.

 

Esperarlo hasta el infinito.

Esperar sin rechistar hasta que a la otra persona se le antoje llegar tampoco es la mejor opción. Si se retrasa demasiado y tú le recibes con cara de alivio, va a pensar que puede hacer lo que quiera, que tú vas a estar ahí para aguantar lo que te echen.

Definitivamente no puedes darle esa sensación. En la opción anterior, ya he dicho que lo mejor es otorgar el beneficio de la duda, pero tampoco se trata de creer a pies juntillas cualquier cosa que quiera decirte.

Si la historia suena muy rocambolesca y la intuición te dice que no es creíble, es porque no es creíble.

En este caso, sé educada y en cuanto puedas, pones una excusa para irte. Tu tiempo es limitado y tú no tienes la culpa de que se haya retrasado. El que pierde es él con su retraso y sus mentiras. Si le interesas, seguro que a la próxima será más puntual y más sincero.

 

Evitarte un plantón.

Para evitar el plantón y verte sola en una cita, lo ideal es confirmar antes de salir de casa.

Cuando quedéis, avísale de que le vas a llamar el día antes para confirmar, por si te surge algún inconveniente. (Recuerda que estás super ocupada y que no sabes bien lo que te puede surgir durante los días previos).

También puedes decirle que llame él para confirmar, pero para evitarte ansiedad e incertidumbre, dile que lo harás tú.

Por supuesto es importante que cuando quedes, no dejes en el aire detalles como el día, la hora o el lugar. Así evitaremos confusiones.

Cuando llames para confirmar (el día antes) comprueba que coge el teléfono o que lee los mensajes y te los contesta.

 

Si no responde a la llamada, si tiene el teléfono apagado, si no lee los mensajes, si los lee pero no los contesta, si lo ves esquivo o poco seguro en su respuesta… cancela la cita.

 

Hazme caso, no vayas. Evítate el plantón y el disgusto. Si él finalmente acude y te llama pidiéndote explicaciones, hazte la sorprendida. Dile que tú cumpliste tu parte y no recibiste respuesta. No tiene nada que reprocharte.

En definitiva. Si una persona decide ser impuntual o informal en sus citas, vas a demostrarle que eres muy tolerante y comprensiva. No está en tu ánimo enfadarte, juzgarlo ni criticarlo.Tu vida continúa y quien pierde con su actitud es él.

Si tarda demasiado, tendrá menos tiempo para estar contigo. Si decide no ir y darte plantón, perderá toda posibilidad de seguir siendo alguien en tu vida.

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