No es que encontrar pareja siendo madre sea más difícil, es que conlleva la responsabilidad extra de encontrar, no solo a alguien compatible contigo, sino también con tus hijos, pues al fin y al cabo todos terminaréis conviviendo si la relación prospera.

Cuando tratas de encontrar pareja acabas acumulando experiencias de todas las formas y todos los colores. Desde la persona que te promete amor eterno hasta el típico desesperado en busca de sexo que prácticamente te atropella con tal de conseguirlo. Estamos acostumbradas y lo aceptamos como una parte más del proceso.

Pero cuando eres madre la cosa se encrudece. Aparte de los casos anteriores, casi con total seguridad te vas a topar con algún hombre a los que claramente le atraes como mujer, pero el hecho de que tengas algún retoño le echa para atrás.

 

Pasa a menudo, pero cuesta encajar que a la persona que está frente a ti tratando de seducirte le cambie la cara por completo al saber que eres mamá. No es que no le gustes tú, es que no le gusta todo lo que conlleva tu condición de madre.

 

Hace poco, en un conocido programa de televisión, una chica pasó por algo parecido. Cuando el tipo con el que estaba en una cita se entera de que ella es madre, hace un comentario de mal gusto dejando claro que no quiere salir con nadie que ya tenga hijos. Ella empieza a justificarse ante él diciendo que ser madre es lo mejor que le ha pasado y termina dejándolo plantado con la excusa de ir al baño sin decirle el verdadero motivo de su marcha.  A continuación, ella sale ante cámara llorando y diciendo que se había sentido muy dolida y ofendida con la actitud de él.

No creo que necesitara ninguna excusa para marcharse. Yo en su lugar, simplemente me habría levantado y muy educadamente, (eso siempre) le habría dicho que dado su comentario y teniendo tan claro que para él, mi hija era un inconveniente tan grande, no tenía ningún sentido alargar la cita.

Pero el hecho de que esta chica se justificara tanto, buscara una excusa tan absurda para irse y acabara llorando ante lo sucedido, indica que quizás no es la primera vez que le pasa y que por supuesto su autoestima no está demasiado bien.

Yo he conocido de primera mano esta situación, soy divorciada, madre de una hija y también he visto algunas caras cambiar de expresión al enterarse de que soy mamá. Con lo cual, puedo aventurarme a darte mis mejores consejos en este terreno.

Vamos allá.

Cuando tratas de encontrar pareja.

Si eres madre tienes que poner millones de filtros antes de lanzarte a entrar en una relación. No digo que tengas que hacer una investigación minuciosa sobre la obra y milagros de cada hombre que se te acerque, pero sí que hay que prestar especial atención a ciertos detalles.

  • En primer lugar, necesitas hacerle saber que eres madre cuánto antes. No es algo que se pueda esconder ni tampoco tienes por qué hacerlo. A determinadas edades y a estas alturas de la vida, cualquier hombre va a entender que hayas tenido parejas antes de conocerlo a él y que haya hijos fruto de estas relaciones. Si no lo entiende o no le entra en la cabeza, pues nada, ¡que pase el siguiente!
  • Una vez que le hayas comentado que eres madre, observa su reacción, pero tampoco te escandalices si hace algún gesto de sorpresa. Puede que no lo esperara o ni siquiera hubiera pensado en ello. Espera un poco a ver qué tal evolucionan las cosas antes de sacar conclusiones precipitadas.
  • Si nada más saber que eres madre te hace algún tipo de comentario inapropiado al respecto , te dice de forma nerviosa que no está preparado o que no busca ninguna relación seria en estos momentos, no le des más vueltas. Probablemente sea un hombre inmaduro que no es capaz de asimilar ninguna responsabilidad. No es el hombre que necesitas y saldrá corriendo a las primeras de cambio.
  • No le presentes a tus hijos de inmediato. Mi recomendación es que esperes hasta que la relación entre vosotros esté más asentada y los dos tengáis claro que queréis seguir adelante. No es cuestión de estar presentándole a tus hijos a cada hombre que conozcas. Los niños no lo necesitan y puede que se sientan confundidos si hay muchos cambios.
  • Puede que él también sea padre, en cuyo caso, indaga un poco sobre la relación que mantiene con sus hijos. Si es un padre responsable y amoroso, mayor probabilidad hay de que tenga buena relación con los tuyos y sea una buena influencia para ellos.

Cuando estás en la relación.

  • Los hijos son un filtro muy potente. Si el hombre con el que sales no los trata con cariño y respeto, los ignora, no te pregunta nunca por ellos, no se interesa jamás por sus cosas o no los incluye en ningún plan, no hay ningún motivo para seguir con la relación. Por si solo se estará eliminando.
  • Al principio, la relación entre una pareja nueva y nuestros hijos puede ser complicada y a menudo te verás en medio de la situación para intentar limar asperezas. Es normal y hay que tener mucha paciencia con los niños, ya que es común que se sientan amenazados ante una nueva persona que puede quitarles el cariño de mamá.
  • Escucha a ambas partes y fomenta el diálogo entre todos los miembros de la relación para evitar malentendidos y malos rollos. Si cada uno expresa lo que siente abiertamente, es más fácil que los problemas puedan solventarse y la confianza entre todos, crezca.
  • Si quieres que tu pareja se integre en tu familia, tienes que ayudarle a sentirse parte de la misma. No lo dejes a un lado cuando haya que tomar decisiones importantes con respecto a los niños ni lo mantengas al margen con frases del tipo: “De su educación me encargo yo” o “Aquí la que regaña soy yo”. Que les regañe o los corrija no significa que sea un tirano. Sé que este es un paso difícil y que a la mayoría de madres nos cuesta, pero si les regaña sin excederse y por motivos razonables, significa que se interesa por ellos y se implica en su educación.
  • Consúltale, pero no le metas de golpe muchas responsabilidades. Si él está dispuesto, por si sólo se irá implicando en la educación y bienestar de los pequeños.
  • Hazle ver a tus hijos que tienen que respetar a tu pareja, al igual que lo hacen contigo o con su padre biológico. Aunque no sea su padre, tienes que darle su lugar ante tus hijos, pues los niños pueden, en ocasiones, tratar de quitarse competencia y manipularte para conseguir sus objetivos.

 

El papel de madre no es nada fácil. Encontrar pareja y ser madre a la vez lo complica un poco más, pero nada que no podamos sobrellevar.

 

Tener hijos no te quita opciones a la hora de encontrar pareja… sólo te quita mala opciones. Un hombre maduro y que te quiere aceptará la nueva situación con agrado, pues sabe que tus hijos son una extensión de ti misma y lo más importante de tu vida.

 

Si aún así conoces a alguien que se asusta al saber que tienes hijos o no está a la altura de las circunstancias una vez iniciada la relación, nada mejor que apartarse con elegancia, sentirse más valiosa que nunca, defender tu posición y mostrar con orgullo que además de una mujer increíble eres una gran madre.

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