La dependencia emocional ha hecho y sigue haciendo correr ríos de tinta. De hecho, si buscamos en Google “dependencia emocional” podemos encontrar cerca de 3 millones de resultados.

Hay mucho escrito, es cierto, pero voy a insistir dándote mi punto de vista sobre este problema para que puedas entender el alcance del mismo y la importancia de aprender a amar sin apegos para no verte afectada por él.

Rasgos de la persona con dependencia emocional

La persona dependiente emocional y afectivamente necesita de su pareja de forma continua y por encima de casi cualquier otra cosa. Es como comer, dormir o respirar. Sin su pareja al lado, siente que le falta el aire.

La dependencia emocional afecta por igual a hombres y mujeres, aunque los hombres, por esa necesidad natural de demostrar fortaleza y control, la admiten públicamente en menor medida.

Los principales factores que favorecen la dependencia afectiva son la baja autoestima y el miedo a la soledad.

Aquello de “mejor sola que mal acompañada” no entra en sus planteamientos. Prefieren una mala relación a tener que verse a solas de nuevo. Lo cual provoca mucho sufrimiento, pues para poder mantener a su lado a la persona amada, necesita buscar constantemente la forma de complacerlo, así sea a costa de su propio bienestar. Muy típico en las personas con una autoestima dañada.

El dependiente emocional necesita aferrarse a alguien para poder darle sentido a su vida. Solo se creen valiosos si sienten que alguien los valora.

También son propensos a saltar de una relación a otra por su necesidad imperiosa de sentirse acompañado y querido, circunstancia que les hace caer en relaciones con personas dominantes y egoístas que no dudan en aprovecharse de ellas.

A veces son conscientes de que están siendo maltratadas y malqueridas, pero se sienten incapaces de dar por terminada la relación. Y si por cualquier circunstancia la ruptura se produjera no dudarían en rebajarse para que la relación se restablezca.

La adicción a la pareja es mucho más fuerte que cualquier razonamiento lógico.

Son personas que idealizan a su cónyuge y harán lo que sea necesario para justificar el maltrato recibido.

 

¿Cómo saber si sufres dependencia emocional?

Si te has sentido aludida en algunos de los puntos expuestos arriba, probablemente la estés sufriendo, aún así, te doy algunos puntos más para que puedas identificarlo mejor.

  • La persona dependiente se auto aísla de sus amigos y allegados, pues su pareja es el centro de su vida.
  • No concibe hacer planes en los que no esté incluida su pareja.
  • Antepone su relación casi por encima de cualquier otra cosa.
  • Idealiza a su pareja. Minimiza sus defectos y engrandece sus virtudes.
  • Lleva mal que su pareja se relacione con otras personas. Ya sean amigos, familiares, compañeros de trabajo, etc.
  • Necesita tener contacto constante con su pareja, preocupándose en exceso cuando, de forma puntual, no puede contactar con ella.
  • No consigue desconectar ni disfrutar cuando queda con terceras personas. Sólo le apetece estar con su pareja el mayor tiempo posible.
  • Suele comportarse de forma sumisa.
  • No sabe estar sola y pensar en ello la deprime.
  • Siente auténtico pánico a que su pareja la abandone.

 

Pautas para poder superarla

El primer paso, y quizás el más importante, es reconocer y aceptar que tienes un problema que te impide llevar una vida de pareja satisfactoria.

La mayoría de las veces el dependiente no se da cuenta de la situación que está atravesando, por lo que, en ocasiones, es necesario que una tercera persona sea el encargado de hacerle ver la realidad de las cosas. El siguiente es empezar a hacer cambios y buscar ayuda en un profesional de la psicología si lo consideras necesario.

Rodéate de las personas que te quieren y hazles saber lo que te está ocurriendo para que puedan ayudarte.

Ve ampliando la zona de confort. Atrévete a hacer cosas por tu cuenta para ir poco a poco perdiendo el miedo y ser más independiente. Al ser más independiente no sólo mejorarás tu salud emocional sintiendo más confiada en ti misma, sino que también despertarás el interés de tu pareja, seguramente apagado desde hace tiempo por tu actitud de sumisión e inseguridad.

Da la misma importancia a todas las áreas de tu vida: trabajo, aficiones, amistades, familia, etc. Esto reforzará tu autoestima al sentirte valorada en otros muchos aspectos y no solo en el sentimental.

Analiza por qué haces cada cosa. ¿Qué te lleva a sentir que dependes de otra persona para poder sentirte feliz y realizada? Obsérvate, conócete y sobre todo, sé paciente y tolerante contigo misma. Es difícil superar la dependencia emocional por ti sola. Como si de cualquier otra adicción se tratase, la dependencia emocional puede y necesita ser tratada.

Si quieres ampliar la información, te recomiendo este artículo de Nicolás Moreno Psicólogos.

La dependencia afectiva te encadena, te quita el control de tu vida y termina por destruirte si no reaccionas a tiempo. Si tu relación te hace sufrir, abre las alas y alza el vuelo. Al fin y al cabo, el amor sin apegos ni ataduras es lo que nos hace felices y libres.

 

También te puede interesar

formalizar relación

¿QUIERES UNA RELACIÓN ESTABLE Y YA NO SABES QUÉ HACER PARA CONSEGUIRLA?

DESCARGA ESTE EBOOK GRATUÍTO Y DESCUBRE COMO CONVERTIR TU RELACIÓN DE AMIGOS CON DERECHOS EN UNA RELACIÓN DE PAREJA ESTABLE Y COMPROMETIDA Contiene información que no aparece en el blog. 

Tu suscripción se ha realizado con éxito. ¡Bienvenida a Ser Seductora!