Soy simple, compleja, generosa, egoísta, poco atractiva, hermosa, perezosa y trabajadora.

 

 

No hay por donde pillarlo, ¿verdad? Aún así no he podido encontrar mejor frase que esta de Barbra Streisand para describir el poder de atracción que una actitud contradictoria y ambigua puede ejercer en los demás a la hora de seducir.

 

Las contradicciones nos provocan, nos obsesionamos por aquello que nos cuesta comprender. Sentimos verdadera curiosidad por las cosas que no podemos clasificar en ningún parámetro. Necesitamos descubrir más sobre ellas.

 

Las mujeres tenemos infinitos registros, somos creativas, imprevisibles, caprichosas a veces, y este cúmulo de contradicciones nos hace increíblemente bellas, especiales y únicas. Y si la naturaleza te bendijo con semejante don, ¿por qué no explotarlo al máximo?

 

¿Quieres saber qué actitudes contradictorias aumentarán (y mucho) tu aire de mujer impredecible y misteriosa? Siéntate, la función está a punto de empezar:

 

Belleza/Inteligencia.

 

Poco puedo decir sobre belleza a la hora de seducir. ¡A que hombre no le gusta una mujer que cuida su imagen y que se muestra segura de su físico!  Una mujer que sabe sacarle todo el partido a su físico tiene muchas papeletas para llevarse todas las atenciones allá por donde ande.

 

Pero Admitámoslo. Una persona con un físico impresionante, y una imagen cuidada al detalle también puede resultar tremendamente superficial. No cuesta mucho imaginarla plantada horas frente al espejo, esclava de su propia imagen.

 

Tal vez se espere que una mujer guapa no pueda dar mucho más de sí y por eso la cataloguemos cómo una persona vacía y sin más méritos que el de tener un cuerpo y una cara espectacular. (Por aquello de que la bella es tonta y la fea es lista) Odio las etiquetas, de verdad.

 

En cambio si además de belleza, una mujer demuestra que tiene una cabeza bien amueblada, Boom!! Hace trizas cualquier falsa imagen sobre su persona y revienta los estereotipos.

 

La belleza no está reñida con la inteligencia o con una personalidad bien marcada, todo lo contrario. La complementa y te convierte en un coctel explosivo. Difícil resistirse.

 

Atrevimiento/pudor.

 

Una mujer capaz de provocar y mostrar una actitud atrevida es el sueño de todo hombre.

 

Una mujer atrevida demuestra valentía, pero no descaro. Se maneja muy bien en las conversaciones con doble sentido y siempre guarda un as bajo la manga, insinúa pero no asegura nada.

 

Las mujeres atrevidas son divertidas, fascinantes y deseables, pero si además esa mujer atrevida es capaz de mostrar dónde está su límite y ruborizarse ante un comentario, tenemos la combinación ganadora.

 

¿Te he dicho ya que ruborizarse es uno de los actos inconscientes que más seduce a un hombre? Pues sí, lo es..

 

Abundancia/escasez.

 

En una ocasión una buena amiga me dio un consejo que después resultó ser de lo más útil.

 

“Cuándo estés con un hombre al que quieras conquistar, entrégalo todo. Mientras estéis juntos hazle sentir que es el centro de tu universo, el resto del tiempo ignóralo”.

 

Este consejo es el Santo Grial cuándo estás iniciando una relación, y bien aplicado te dará enormes satisfacciones. Te lo aseguro.

 

Haz que disfrute, que no piense, que se divierta, que no quiera dejarte ir, déjalo con ganas de volver a verte.

 

Sé generosa el tiempo que duren los encuentros, después ocúpate de otras cosas. Deja que sea él quién te busque, que se pregunte dónde andas metida, que te eche de menos, que se preocupe por ti.

 

Juego/Autoridad.

 

No me cansaré de repetirlo, la seducción es puro juego, y cómo tal te lo debes tomar. Una mujer que tiene claro este concepto y se divierte con todo el proceso de la seducción tiene el 50% del terreno ganado.

 

Los hombres adoran los juegos, no saber a qué atenerse, volver a empezar cuándo creen que lo tienen todo hecho, que le rompan los esquemas e incluso que lo saquen de quicio.

 

Pero a la vez necesitan ver que no eres manipulable y vas muy en serio contigo misma, que tienes tus propias reglas y que no estás decidida a romperlas, salvo que sea para interés mutuo.

 

Transmítele seguridad. Mientras estás jugando estás jugando, pero sabes bien marcar los límites. Tienes claro hacia dónde vas y cómo dirigirte hacia allí.

 

Alegría/emotividad

 

Está claramente demostrado que las personas alegres y positivas multiplican sus dotes de seducción hasta el infinito. Una sonrisa es mil veces más poderosa que cualquier palabra que puedas pronunciar. Grábatelo en la cabeza.

 

Mostrar tu lado más tierno y vulnerable te hace cercana. Además de ser una mujer divertida y alegre que sabe reírse de si misma, eres sensible y de sentimientos profundos.

 

Esas son las cosas que realmente enamoran: emocionarse ante un pequeño detalle, llorar de felicidad, sonreír cuando ves a un niño o acariciar a un cachorro en plena calle.

 

Las mujeres con un comportamiento plano y poco espontáneo no resultan atractivas. Nos gustan las personas que derrochan vitalidad, las que viven a su manera sin que les importe lo que piensen de ella. Las que nos irritan y al segundo siguiente te piden un beso.

 

Las personas contradictorias no buscan la aprobación de los demás y es ahí dónde radica su mayor atractivo, no  siguen guiones, no se sienten obligadas a complacer y se sienten valiosas tal cual son.

 

Atrévete a ser políticamente incorrecta, sáltate las reglas, sorprende, provoca algún dolor de cabeza, ponte en el punto de todas las miras, niégate a caer en la mediocridad, sé contradictoria…Como dijo Ghandi, sé el cambio que quieres ver en el mundo.

 

 

 

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